UN HUMILDE CONSEJO ANTE LA ‘DESACELERACION’ EN EL EMPLEO
Ya comentaba en su blog mi mujer sobre este fenómeno llamado desaceleración y que no os ha cogido (o ‘tomado’ para aquellos lectores que disfruten del ‘coger’) desprevenidos. Y es que en el país ya hemos vivido crisis. Pero desaceleraciones, nunca. He ahí nuestra perplejidad (en especial la mía, doncs jo sóc català i ara resulta que estem perplexes ¡Quins collons! ¡El que estem és fins als nassos!).
En fin, vayamos a lo que vamos que nos vamos, dejemos a un lado el donde dije Diego digo dije y centrémonos en el centro, cerca de la derecha. ¿Qué nos falta? Dinero. ¿Y cómo se consigue? Pues o bien robando, o bien en la lotería o bien heredándolo. ¿Qué remedio nos queda? Obvio: algo tan vil, que usted (querido lector) ni yo nunca haríamos sino no nos pagarán por ello: trabajar. Y es que ¿para qué negarlo? El trabajo es algo tan desagradable que a uno le tienen que pagar para que lo haga. Ni modo.
Que sí. Que es muy bonito (y todos lo hemos pensado alguna vez) aquello de ‘si me toca la lotería, yo seguiré trabajando’. Cierto, cierto. En algo hay que ocupar el tiempo ¿verdad? Y el trabajo le da a uno ‘status’ o llámenle como más les plazca. Pero a ver quién de nosotros es el guapo que teniendo milloncetes en el banco aguanta a un jefe cabrón o a un cliente pedante. Al primer grito, a la primera falta de respeto, de bien seguro que haremos lo que nos morimos de ganas actualmente de hacer ante esas situaciones: ¡mandarles a la chingada!
Pero bien, dejemos ya les reflexiones (a fin de cuentas es mi opinión y ya fue dicho que la opinión es como el culo: todos tenemos uno) y pasemos a este humilde consejo para todos aquellos que anden buscando empleo de entrevista en entrevista. Y es que si algo he descubierto es que es estúpido pensar que ese amable entrevistador desconoce tu actual salario. O por decirlo mejor: desconoce el precio del mercado actual del trabajo al que uno aspira. Así pues, pedir 36.000€ por un trabajo de 24.000€ no es una buena táctica por mucho inglés que hables, carrerón de aúpa que tengas, tu culturilla general y esas clases de ofimática con tu primo que habla maravillas del Linux y tiene instalado el Windows.
Ante eso ¿cómo forzar un sueldo un poco por encima de ese precio de mercado? He aquí mi pequeño consejo, mi humilde opinión: saben lo que vale tu puesto, saben lo que estarás cobrando aproximadamente; pero hay algo que no saben y ese algo son los denominados beneficios sociales. ¿Qué tu empresa no te da dietas? Pues di que te dan ‘tickets restaurant’. ¿Qué después de trabajar te vas a tomar una cerveza con los amigotes? Pues di que te vas al DiR (o cualquier gimnasio fresita) porque te hacen un buen descuento al ser empleado de tu empresa actual. ¿Kilometraje? Obvio que te lo pagan y bastante bien. ¿Y las horas extras? Pché, te pagan un poquillo más entre semana y un buen pico en festivo. ¡Ah! Y si tiene usted pareja y mascota, no tiene ni mascota ni pareja. Lo que tiene son ‘tres bocas que alimentar’. Sí, sí, tres. ¿Acaso no come usted?
En fin, una vez expuesto mi simple y humilde consejo me retiro. Y puede que algún día hasta lo ponga en práctica y todo. Si funciona, ya les haré saber.
Salut desde la Seu d’Urgell!!!
Cerv.


2 comentarios:
Adoré eso de "tengo 3 bocas que alimentar"...
Küsschen Schatz!
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