sábado 20 de septiembre de 2008

¡¡OJU!! ¡¡QUE VIENE EL SOFÁ!!

Exceptuando al ser humano, siempre he sido un ferviente amante de los animales. Nunca me cansaré de decir que los animales tienen todos los buenos sentimientos de las personas y ninguno de los malos. Pero ¡ah! siempre me dieron alergia; tuve que superarla con mi primer perro (Dios lo tenga a su derecha en el Cielo) y ahora me tocó con mi primer gato.








Poco a poco, voy superando obstáculos. Sin embargo, esta mañana, al leer el periódico (concretamente la Vanguardia), me encontré, para mi sorpresa, el siguiente titular:

  Brote alérgico en Francia y Reino Unido por un sofá (pag.26)

 ¿Solo uno? ¡¡Pues está cabrón!!

 En fin, éramos pocos y parió la abuela.

sábado 6 de septiembre de 2008

UN HUMILDE CONSEJO ANTE LA ‘DESACELERACION’ EN EL EMPLEO

Ya comentaba en su blog mi mujer sobre este fenómeno llamado desaceleración y que no os ha cogido (o ‘tomado’ para aquellos lectores que disfruten del ‘coger’) desprevenidos. Y es que en el país ya hemos vivido crisis. Pero desaceleraciones, nunca. He ahí nuestra perplejidad (en especial la mía, doncs jo sóc català i ara resulta que estem perplexes ¡Quins collons! ¡El que estem és fins als nassos!).

En fin, vayamos a lo que vamos que nos vamos, dejemos a un lado el donde dije Diego digo dije y centrémonos en el centro, cerca de la derecha. ¿Qué nos falta? Dinero. ¿Y cómo se consigue? Pues o bien robando, o bien en la lotería o bien heredándolo. ¿Qué remedio nos queda? Obvio: algo tan vil, que usted (querido lector) ni yo nunca haríamos sino no nos pagarán por ello: trabajar. Y es que ¿para qué negarlo? El trabajo es algo tan desagradable que a uno le tienen que pagar para que lo haga. Ni modo.

Que sí. Que es muy bonito (y todos lo hemos pensado alguna vez) aquello de ‘si me toca la lotería, yo seguiré trabajando’. Cierto, cierto. En algo hay que ocupar el tiempo ¿verdad? Y el trabajo le da a uno ‘status’ o llámenle como más les plazca. Pero a ver quién de nosotros es el guapo que teniendo milloncetes en el banco aguanta a un jefe cabrón o a un cliente pedante. Al primer grito, a la primera falta de respeto, de bien seguro que haremos lo que nos morimos de ganas actualmente de hacer ante esas situaciones: ¡mandarles a la chingada!

Pero bien, dejemos ya les reflexiones (a fin de cuentas es mi opinión y ya fue dicho que la opinión es como el culo: todos tenemos uno) y pasemos a este humilde consejo para todos aquellos que anden buscando empleo de entrevista en entrevista. Y es que si algo he descubierto es que es estúpido pensar que ese amable entrevistador desconoce tu actual salario. O por decirlo mejor: desconoce el precio del mercado actual del trabajo al que uno aspira. Así pues, pedir 36.000€ por un trabajo de 24.000€ no es una buena táctica por mucho inglés que hables, carrerón de aúpa que tengas, tu culturilla general y esas clases de ofimática con tu primo que habla maravillas del Linux y tiene instalado el Windows.

Ante eso ¿cómo forzar un sueldo un poco por encima de ese precio de mercado? He aquí mi pequeño consejo, mi humilde opinión: saben lo que vale tu puesto, saben lo que estarás cobrando aproximadamente; pero hay algo que no saben y ese algo son los denominados beneficios sociales. ¿Qué tu empresa no te da dietas? Pues di que te dan ‘tickets restaurant’. ¿Qué después de trabajar te vas a tomar una cerveza con los amigotes? Pues di que te vas al DiR (o cualquier gimnasio fresita) porque te hacen un buen descuento al ser empleado de tu empresa actual. ¿Kilometraje? Obvio que te lo pagan y bastante bien. ¿Y las horas extras? Pché, te pagan un poquillo más entre semana y un buen pico en festivo. ¡Ah! Y si tiene usted pareja y mascota, no tiene ni mascota ni pareja. Lo que tiene son ‘tres bocas que alimentar’. Sí, sí, tres. ¿Acaso no come usted?

En fin, una vez expuesto mi simple y humilde consejo me retiro. Y puede que algún día hasta lo ponga en práctica y todo. Si funciona, ya les haré saber.

Salut desde la Seu d’Urgell!!!

Cerv.

domingo 10 de agosto de 2008

MEJORAS MORTALES


“La muerte nos eleva a lo mejor de nosotros mismos”, me dijo.

Y yo no pude evitar recodar aquella famosa frase de vete a saber quién: “La muerte convierte a los calvos en melenudos rizados”.

domingo 3 de agosto de 2008

CERVECERIX RETURNS

Corre por ahí un correo cuyo contenido se podría definir de sabiduría popular. La máxima que contiene es tan simple como cierta:

“Nunca confundas lo justo con lo correcto, porque si te meten un dedo por el culo, queda justo; pero no es correcto”

Completamente cierto. Completamente de acuerdo. Completamente correcto.

Y de máximas quería hablar yo hoy, aquí en mi vuelta a este humilde lugar del que me fui sin esperanzas de volver, pero siempre con la duda interna de si esto se había acabado o no.

Parece ser que los humanos vivimos (y fijaros que ya me incluyo entre ellos, he aceptado que nunca volveré a mi planeta) bajo máximas, leyes y directrices que bien la ciencia, bien el día a día, nos han marcado o inculcado y hemos aceptado ciegamente.

Damos por hecho que si lanzamos una piedra al aire, esta caerá al suelo. ¿Por qué? Porque siempre pasa. Porque lo dicta la ley de la gravedad. Ok. Cojonudo. Ahora resulta que la Naturaleza sigue leyes. ¿No será más bien al revés? ¿No será que hemos creado leyes que describen el comportamiento de la Naturaleza, pero que bajo ningún concepto dictan u obligan a esta a comportarse así?

Recuerdo un fragmento del Retorno de los Brujos en el que unos científicos afirmaban que el Yeti era el oso pardo el Himalaya. ¿Su argumento? Muy elaborado, razonaban: como nuestra teoría es la única que no se basa en lo fantástico, debe ser la cierta. A lo que uno de los dos autores respondía irónicamente: ¡Aleluya! Ahora ya solo falta informar al Yeti que es el oso pardo del Himalaya.

A veces la ciencia nos ciega, y a veces, convertimos la navaja de Ockham en una guillotina de dimensiones desproporcionadas.

Popper elaboró una teoría para validar o guiar (o llamadlo como queráis) las teorías científicas, a la cual denominó la teoría de la falsación. A su vez, definió a la filosofía como seudo-ciencia (cosa que a mi me sentó como una patada en la cantimplora del pipí, que diría Hancock). Dicha teoría, en líneas básicas, rezaba:

“El criterio de demarcación que hemos de adoptar no es el de la verificabilidad, sino el de la falsabilidad de los sistemas. Dicho de otro modo, no exigiré que un sistema científico pueda ser seleccionado, de una vez para siempre, en un sentido positivo, pero sí que sea susceptible de selección en un sentido negativo por medio de contrastes o pruebas empíricas, ha de ser posible refutar por la experiencia un sistema científico empírico” (Popper, 1962).

Yo un buen día, en mi humilde y corta capacidad de razonamiento, me pregunté: ¿Y cuál es la falsación de la teoría de la falsación? Ante tal duda, hice lo que haría cualquiera de vosotros, corrí en busca de respuestas al que todo lo sabe: Google. Y no, no encontré ninguna falsación para la teoría de la falsación. Popper: ¿creas una teoría para guiar a la ciencia y no te aplicas el cuento a ti mismo? ¡Qué gran decepción!

¿A qué vienen todas estas divagaciones? Os preguntaréis, vienen a raíz de una experiencia que quiero compartir con vosotros y que me ha marcado para siempre, os responderé.

Máximas. Vivimos y nos comportamos bajo máximas. Si saltamos de un octavo piso caeremos, independientemente de si somos más listos o más tontos, buenos o malos, no importa: caeremos y lo más probable y seguro es que nos matemos. Máximas. Pero no hace falta hablar de vida o muerte, también hay otras máximas en la vida que no determinan sucesos tan trascendentes, pero que las seguimos ciegamente.

Y en este caso es de una de esas máximas de las que os quiero hablar. Una muy simple. Estando en la oficina, cuando entras al baño, si ves que el interruptor de la luz está en posición de apagado, es que no hay nadie dentro. Y si no hay nadie dentro puedes proceder tranquilamente a abrir la puerta, entrar, sentarte en la taza (previo comprobar que está limpia, que la gente es muy marrana) y sacar la mierda que llevas dentro tranquilamente.

He aquí, a este humilde aprendiz del Bachiller, cegado por la máxima anteriormente descrita, que entra al baño, ve la luz en posición de off, abre la puerta alegremente y ¡zas! Me encuentro un tío cagando a oscuras. Mi máxima se viene abajo mientras oigo: ocupado.

Obvio, pienso yo, tú y el baño. Pero he aquí que al irme y cerrar la puerta, acude a mi el dilema: ¿le enciendo la luz o le dejo a oscuras? ¡Qué dilema! Por un lado, si el baño está ocupado, la luz debería estar encendida; por otro lado, él la tenía apagada… ¿qué hago? ¿le pregunto? Pues no. La imagen de estar preguntándole a un humano sentado en la taza del W.C: ¿te enciendo la luz? me resulta demasiado kafkiana.

En fin, decidí dejar las cosas tal y como estaban aunque vaya en contra de otra de mis máximas: las cosas no se dejan donde estaban, sino en su sitio. Dos máximas a tomar por cu** en un mismo día y en apenas cinco minutos.

Por el amor de Dios ¿A quién se le ocurre cagar a oscuras en la oficina?

Pues I don’t know, pero por lo menos sirvió para reavivar en mí el deseo de compartir mis pobres divagaciones con todos vosotros.

A guy was shitting out and cervecerix returns.

Cosas de la vida.

martes 18 de marzo de 2008

DESPEDIDA



"Es mejor quemarse que apagarse lentamente" (Kurt D. Cobain)


Gracias a todos por vuestros comentarios, ha sido un placer compartir este espacio con vosotros... ¡¡Molta sort a tothom!!


Cerv.

domingo 13 de enero de 2008

VENGANZA

- ¿Qué estás pensando hacer?

- Vengarme. Ya va siendo hora de que dé un puñetazo encima de la mesa.

- ¿Y te vas a vengar así?

- Sí. Soy mejor que él, hasta ahora aguanté, pero ya he visto que eso solo sirve para que aún abuse más. Me cree débil.

- Ceder a los impulsos te hace débil. Que te crean débil te hace fuerte.

- No entiendo.

- Déjale. Que se crea vencedor. Sus propios métodos le destruirán y entonces vendrá en busca de tu ayuda. Esa será tu oportunidad.

viernes 14 de diciembre de 2007

JA ERA HORA



PRIMERA CONDEMNA PER MALTRACTAMENT A UN ANIMAL


La justícia ha condemnat amb una multa de 240 euros un jove de Lleida en el que és el primer cas de maltractament animal que arriba a judici a les comarques lleidetanes. Segons el jutge d'instrucció número 3, l'acusat va llançar la seva gossa des d'un quart pis, pel buit de l'escala, mentre discutia amb la seva parella. També queda provat, segons la justícia, que el jove encara va llançar l'animal contra un cotxe i li va provocar diverses contusions. Tot plegat va sortir a la llum després que la protectora d'animals Lídia Argilés va presentar la denúncia al jutjat, basant-se en els testimoni dels veïns que van veure l'agressió. La gossa, mentrestant, ha sigut donada en adopció.

240 euros me parece muy poco, pero por lo menos me alegra saber que la perra ha sido alejada de semejante ser, humano, persona o engendro... Llamadle como queráis, menos animal.

sábado 1 de diciembre de 2007

EDAD

"Empecé por preguntarme cuándo tomé conciencia de ser viejo y creo que fue muy poco antes de aquel día. A los cuarenta y dos años había acudido al médico con un dolor de espaldas que me estorbaba para respirar. Él no le dio importancia: Es un dolor natural a su edad, me dijo.

-En ese caso -le dije yo-, lo que no es natural es mi edad."

Memoria de mis putas tristes (Gabriel García Márquez)

sábado 24 de noviembre de 2007

¡I NEED MY VICODINE!


Al pobre House, como ya no está bien visto fumar en la TV, le buscaron otro vicio más cool.

Y yo, por mi parte, afirmo: ¡¡I need my beer!!

martes 20 de noviembre de 2007

CHECHU y LA SOPA

Chechu dice que la sopa de sobre no es como la de la abuela, sino como la de la escuela.

Chechu ya no es azul, lleva un jersey rojo, tiene una mancha blanca en la barriga, siempre va descalzo, está castigado, duerme en una caja de cartón, ya ha hecho las paces con la Checha, tampoco pertenece a este planeta, el jueves es su día libre, es un marrano, está asustado, no tiene ganas de trabajar, está aprendiendo a hablar en catalán, tiene unas máximas bien raras, me ha perdonado por lo de la lavadora, se está engordando a base de bien, ha puteado a más de uno intentado ayudarle, anda de una forma extraña desde que llegó el buen tiempo, le encanta el bistec con patatas, estuvo un tiempo de vacaciones subsistiendo sentado en alguna playa de la costa mediterránea, no se lleva muy bien con algunos de mis amigos, ya volvió de unas vacaciones que nunca quiso dejar y siempre adoró tener, el boxeo no se le da nada bien: domina la teoría; pero la falla la práctica y le encanta la sopa de la abuela de verdad.

- ¿Qué es Dios?
- ¿Alguna vez has cerrado los ojos y has deseado algo muchísimo? Dios es quien te ignora.
(LA ISLA)